Por Lentesonica – Estados Unidos ordenó este fin de semana a todos sus ciudadanos —tanto residentes como visitantes— que abandonen Venezuela de manera inmediata, tras emitir una alerta de seguridad de máximo nivel ante el deterioro acelerado de la situación política y de orden público en el país sudamericano. El aviso, difundido por el Departamento de Estado a través de su embajada para Venezuela con sede en Bogotá, mantiene al país en el Nivel 4 de advertencia, el más alto, que implica “no viajar bajo ninguna circunstancia”.
La decisión se fundamenta en lo que Washington describe como un escenario de seguridad “altamente inestable e impredecible”, en el que no existen garantías mínimas para la protección de ciudadanos estadounidenses. El comunicado advierte que, pese a la reanudación parcial de algunos vuelos internacionales, las condiciones pueden cambiar de forma abrupta y limitar las opciones de salida en cualquier momento.
Uno de los elementos centrales de la alerta es la actividad de grupos armados irregulares conocidos como “colectivos”, vinculados a sectores progubernamentales, que según las autoridades estadounidenses han instalado retenes en carreteras, realizan inspecciones de vehículos y buscan identificar a personas con vínculos con Estados Unidos. Estos grupos han sido señalados en el pasado por su participación en acciones de intimidación, represión y violencia política.
El Departamento de Estado también enumera una serie de riesgos graves para los ciudadanos estadounidenses que permanezcan en Venezuela, incluyendo detenciones arbitrarias, secuestros, posible tortura durante la custodia, aplicación discrecional de las leyes, altos niveles de criminalidad, disturbios civiles frecuentes y un colapso persistente de servicios básicos como electricidad y atención médica.
A este panorama se suma la ausencia total de apoyo consular. Estados Unidos mantiene suspendidos todos sus servicios diplomáticos en Venezuela desde 2019, cuando retiró a su personal de Caracas. Esto implica que no puede ofrecer asistencia de emergencia, emitir documentos ni intervenir en casos de detención o desaparición de ciudadanos estadounidenses dentro del país.
La alerta se produce en un contexto de fuerte escalada de tensiones entre Washington y Caracas, luego de recientes acontecimientos políticos y militares que han profundizado la crisis interna venezolana y generado reacciones encontradas tanto dentro como fuera del país. Mientras el gobierno venezolano ha rechazado las advertencias estadounidenses y sostiene que no existe una amenaza específica contra extranjeros, la administración estadounidense insiste en que la combinación de factores políticos, armados y humanitarios representa un peligro extremo.
Ante este escenario, las autoridades de Estados Unidos instaron a sus ciudadanos a abandonar Venezuela lo antes posible utilizando las rutas disponibles y a mantenerse informados a través de los canales oficiales, advirtiendo que cualquier permanencia en el país se realiza bajo su propio riesgo.