Por Lentesónica – Una investigación reciente publicada en una revista científica de alto impacto ha vuelto a posicionar a la dieta mediterránea como uno de los patrones alimentarios más beneficiosos para la salud, particularmente en las mujeres. El estudio siguió a más de 25,000 participantes durante un periodo de hasta 25 años y encontró que quienes adoptaron este estilo de alimentación presentaron una reducción significativa en el riesgo de muerte por diversas causas.
Los resultados indican que las mujeres que siguieron de forma más consistente la dieta mediterránea —basada en frutas, vegetales, legumbres, granos integrales, pescado, aceite de oliva y un consumo limitado de carnes rojas y productos ultraprocesados— tuvieron hasta un 23 % menos de riesgo de mortalidad general. Además, se observó una reducción notable en muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
Los investigadores explican que estos beneficios están asociados a la mejora de indicadores metabólicos, como niveles más saludables de colesterol, mejor sensibilidad a la insulina y una reducción del estrés oxidativo. También se destacó el papel de los alimentos ricos en antioxidantes y grasas saludables en la protección del sistema cardiovascular.
Nutricionistas consultados señalan que uno de los aspectos más atractivos de esta dieta es su flexibilidad y sostenibilidad a largo plazo, ya que no se basa en restricciones extremas, sino en elecciones conscientes. Recomiendan comenzar con cambios simples, como sustituir mantequilla por aceite de oliva, aumentar el consumo de vegetales y priorizar pescado sobre carnes procesadas.
En un contexto donde las enfermedades crónicas siguen siendo la principal causa de muerte, este estudio refuerza la idea de que lo que se pone en el plato cada día tiene un impacto directo en la esperanza y calidad de vida.